Tercera
Parte
La confección.
Del diseño al cosido a máquina
Capítulo
16
El diseño |
| 1.
Introducción. 2. Formación del diseñador.
3. El diseño como oficio. 4. Elementos de diseño.
5. La creación de una colección. 6. Final de diseño
y entrada a producción. ANEXO ENSAYO
MODA PARA EMBARAZADAS Y MINICOLECCION. |
Concluida la exposición
teórica de los temas concernientes a la materia prima y a sus primeras
transformaciones en manufacturas textiles, nos disponemos a entrar en el
estudio de la producción de moda, es decir el proceso industrial
en el que con los tejidos hacemos predas vestibles. En los capítulos
de diseño y patronaje no se van a dar una serie de ideas generales
sino algo que a nuestro juicio es más importante: la base científica
de ambas cuestiones; aspecto éste que interesa no sólo a
diseñadores y patronistas sino a todos los profesionales de la moda.
En segundo lugar se estudiará el grueso de la industria de la confección,
dividido en los tres talleres de producción: el taller de corte,
el taller de confección y el de planchado.
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1. INTRODUCCIÓN
AL DISEÑO DE MODA
Diseñar
es una tarea creativa y a la par sujeta a las leyes del mercado de moda,
a las leyes de oferta y demanda, de costos de producción y escandallos.
Hay que armonizar y aunar todas las vertientes para hacerlas converger
y que sobre ellas se asiente la labor del diseñador, que no debe
ser únicamente un artista sino un profesional con sensibilidad artística
y con capacidad de dar respuesta con un producto de moda capaz de ser vendido.
Para llevar a buen fin la ingente
tarea de crear dos o más colecciones al año, el diseñador
se vale de diversas herramientas de trabajo: su intuición, su perceptibilidad
y su apertura racional hacia lo que el público demanda y, por supuesto,
los libros de tendencias de moda que indican las líneas maestras,
los colores y los tejidos que, en principio, van a estar en la calle en
las siguientes temporadas, asimilándolas a su propia personalidad
y materializándolas en el producto que realiza.
Como se verá en el apartado
correspondiente a
LOS LIBROS DE TENDENCIAS, éstas no son
una estadística de caprichos sino un trabajo científico de
investigación social y, de acuerdo a ello, no imponen sino que proponen
moda. El profesional estará capacitado para discernir con claridad
y exactitud las ideas en el mundo de la moda y rechazará aquellas
que la ridiculizan con extremada simplicidad, como aquella demasiado usada
de que "la moda es una dictadura".
A veces ocurre que con el término
diseñar nos referimos nada más que a la tarea intermedia
entre la concepción de la obra o el modelo y su acabado final. No
está mal la definición, pero no es completa; valdría
únicamente para el diseñador artista, el genio, aquel superdotado
de sensibilidad o de fama tal que trabaja sin sujetarse a las leyes de
mercado, imponiendo su gusto personal a sus clientes; y esto, en el sentido
más amplio, es poco menos que utópico. |
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Diseñar es darle la solución
adecuada a una necesidad de moda, mediante la entrega de un producto acabado
llamado modelo.
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2.
Enseñanza y formación del diseñador
2.1 El entorno influyente
Cada individuo de un país
desarrollado, en su vida cotidiana de ciudad, en su convivencia, viene
siendo objeto de un reiterativo e incesante bombardeo de comunicaciones
visuales, en las que impera la anarquía y la superabundancia, hasta
el punto de llevarlo, no ya a una saturación, más aún,
a formar con ello parte de su vida, de su conciencia, de su personalidad.
Y si el simple ciudadano se ve obligado al constante trabajo de seleccionar
influencias para definirse a sí mismo, más todavía
el profesional de estas influencias tiene que auscultar en ellas lo que
realmente late con ímpetu creativo, con verdadero valor y con visos
de utilidad.
El diseñador de moda es uno
de esos profesionales y por ello está obligado a enfrentarse a esas
influencias con espíritu a la par abierto y selectivo, con talante
generoso y creativo y con oficio y capacidad de trabajo suficiente para
la superación en cada modelo y en cada colección. Para alcanzar
esta meta es indispensable una formación profesional adecuada y
utilizar sistemas e instrumentos de trabajo suficientemente experimentados
y dados como seguros.
2. 2 El programa de enseñanza
y formación del diseñador
La presente exposición contiene
sucintamente la teoría que a este respecto mantiene Bruno Munari
(Diseño y comunicación visual, GG Diseño, Barcelona,
1985, pág. 18 y sgtes), profesor de la DOMUS ACCADEMIAE,
de Milán, y uno de los más importantes estudiosos de esta
cuestión.
Si nos referimos a las escuelas
de arte, y la de diseño de moda lo es, hay dos maneras de preparar
un programa de enseñanza: una manera estática y una manera
dinámica. En la primera, el individuo se verá obligado a
adaptarse a un esquema fijo y casi siempre superado; en la segunda, el
programa de enseñanza se va formando poco a poco, modificado continuamente
por los propios individuos y por los problemas que se plantean. En el caso
de la enseñanza estática, con programas fijos e inamovibles,
suele ocurrir que ésta se hace incómoda para el estudiante,
le desinteresa y puede hacerle abandonar. "En el caso de la enseñanza
dinámica, los que enseñan estudian un programa de base, lo
más avanzado posible y por ello continuamente modificable, de acuerdo
a los intereses de la misma enseñanza. Este programa requiere de
los profesores la elasticidad y rapidez necesarias para preparar las lecciones
conformes con las necesidades de cada caso y las características
de los estudiantes, de manera que les pueda ayudar a resolver sus problemas".
Pero la carrera o la enseñanza
de diseño de moda no es sólo artística; es también
técnica. Y las dos cosas son inseparables. Un aspecto que es común
a ambas cuestiones es la objetividad. Si al modelo diseñado le falta
objetividad no alcanzara la meta final, que es cubrir la necesidad del
producto de moda, que es la aceptación por parte del destinatario.
Si, por otra parte, el modelo diseñado no es una creación
imputable al diseñador, éste se habrá convertido en
un autómata o, en el mejor de los casos, en un mero ejecutor de
las tendencias de moda. Si la técnica y el arte que quieren alcanzar
la meta de utilidad en la moda necesitan ser objetivos, el estilista, para
serlo, precisa del dominio de la subjetivación, dominio de la referencia
de la obra a su mente creativa, referencia que debe pervivir en el producto
de su trabajo.
El estilista se enfrenta al diseño
como ante un trabajo de creación que no es a partir de la nada,
antes bien arrancando desde dentro sí y con todos los recursos externos
e internos. El programa dinámico de enseñanza debe prestar
una especial atención al aprendizaje de la introspección,
a la formación del caudal subjetivo del diseñador, al aprovisionamiento
de recursos internos y al aprovechamiento constante, de una forma práctica
y eficaz, de estos recursos íntimos de la persona, de aquello que
convencionalmente se ha venido llamando vocación, de las cualidades
innatas del estilista, de la sensibilidad, del propio gusto, de la estética
personal, de manera que las tendencias íntimas afloren a la mesa
de diseño y se armonicen con las tendencias de moda en cada colección
y en todas las colecciones.
El profesor que aplica este programa
dinámico de enseñanza y, más específicamente,
trabaja en la formación del futuro diseñador, comienza por
explorar la personalidad del estudiante, "con el objeto de revelar la naturaleza
de los distintos individuos, de forma que pueda dirigirse a ellos una vez
ha establecido el contacto con el mundo personal de cada uno".
En algunos programas de enseñanza
hay extensas asignaturas, como
sociología de la moda, sicología
de la percepción, etc., y se echan en falta las que en otras
escuelas son primordiales, superiores en importancia a éstas (aunque
éstas sean importantes). Nos referimos al estudio teórico
y empírico de la propia personalidad, al autoexamen, al autoconocimiento,
a la introspección como método de estudio y como ejercicio.
Son disciplinas que el creativo debe dominar con cierta soltura si quiere
llegar a dominar la técnica de expresión. No será
completo este dominio de la técnica si le falta la expresión
de sí mismo. Será su diseño una correcta interpretación
de las tendencias de moda, de la marca de su empresa, de la demanda de
mercado, incluso de las corrientes culturales, pero si no lleva nada propio
del creador, éste no habrá aportado nada a la moda. Ésta
es la diferencia sustancial entre los grandes diseñadores y los
demás, entre los que hacen moda y los que, aunque sea correctamente,
sólo la reproducen.
En resumen podemos decir que el programa
de enseñanza para el diseñador de moda debe ser:
-
programa síntesis o suma de varios
programas, elaborados por colectivos de trabajo y no fruto de una idea
exclusiva, por muy superior que parezca;
-
programa con métodos suficientemente
probados;
-
programa abierto, elástico, comprensivo
con nuevas soluciones a problemas nuevos y aportador de las soluciones
ya sabidas;
-
programa sencillo si es destinado a escuela
elemental; complejo y exigente para escuela superior;
-
programa que atienda a la formación
cultural y profesional y a la formación de la personalidad de ese
profesional.
Un programa no estático
sino dinámico de enseñanza de diseño de moda comprende
por tanto:
-
la enseñanza dinámica de
Arte y de Técnica de creación,
-
el aprendizaje dinámico de ser
creador
En este programa, el alumno aprende
el oficio de diseñar y aprende a ser diseñador.
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3.
El diseño como oficio
3.1 Proyectación
Volvemos a tomar ideas del profesor
Bruno Munari (op. cit. Diseño y comunicación visual,
edit. GG DISEÑO, Barcelona, 1985, últ. cap.). Si bien
Munari en esta obra se refiere al arte y al diseño en general, su
teoría es válida para el diseño de producto de moda
en confección.
La distancia entre el estilista y
su producto de moda es un camino de creación y trabajo que él
recorre con su arte y su técnica como oficio. Pero es una gran distancia
a salvar que conlleva la gran solución a un problema, la solución
adecuada a la necesidad de moda que en principio le fue planteada a ese
diseñador.
Quedamos en que el diseño
de moda es diseño industrial y artístico. Tratamos de inscribir,
definir y concretar el diseño de moda dentro del gran marco del
diseño en general.
El producto de moda, aún a
grandes rasgos, ha quedado definido en la primera parte de esta obra, Moda,
¿por qué? y en los capítulos de la síntesis
histórica de la moda y el de los diseñadores.
El estilista en la moda ha de tener en cuenta que desde el inicio de su
trabajo hasta el producto final y el uso que de ello va a hacerse
se van a utilizar una amplia gama de materiales (textiles y no textiles,
herramientas, productos de acabado y conservación) y una técnica
de gran precisión, a la par que tanto el diseño como la producción
están sujetos a unas condiciones económicas, sin obviar el
aspecto artístico de su obra y el componente estético del
producto final: producto vendible, aceptable y útil. Para cumplir
con su cometido, el diseñador ha de disponer de un método
que le permita realizar el proyecto con la materia adecuada, las técnicas
precisas y con la forma que corresponda a la función de su
producto. A este método lo llamamos proyectación.
B. Munari cita varios métodos,
desde el de Thomas Archer al de Morris Asimow, que es el que expone en
la ob. cit.; todos semejantes, si bien difieren en el orden de sucesión
de los elementos de proyectación.
Si tomamos como ejemplo de proyectación
el correspondiente al diseño de una colección de temporada
o la elaboración de un libro de tendencias, el esquema puede ser
el siguiente; naturalmente que puede haber otros, pero sus elementos principales
serán constantes.
CONSTANTES
EN UN ESQUEMA DE PROYECTACIÓN
-
enunciado del
proyecto
-
identificación
de los aspectos físicos y psicológicos
-
limitaciones
a las que ha de obedecer
-
disponibilidades
tecnológicas
-
creatividad
-
decisión
de modelos
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Éste es uno de los esquemas
posibles de proyectación, un método de trabajo para diseñar,
para darles nuevas soluciones a problemas nuevos o antiguos, para darles
a los objetos, nuevos o viejos, nuevas formas para nuevas funciones o para
funciones constantes o, incluso, para mantener forma y función con
componentes nuevos, nuevas materias primas, nuevos sistemas de producción.
Método para responder a exigencias siempre nuevas, cuando menos
en cuanto al tiempo, imposible siempre de repetir.
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4. Elementos
de diseño de moda
Una vez sentadas las bases
sobre las que se apoya el trabajo o el oficio de diseñar, debemos
limitarnos al campo de actuación del diseñador de producto
de moda; dentro de éste se ubica el diseño para confección
textil. Hay en él peculiaridades fruto de esa delimitación
y que son definitorias del diseño de moda.
La primera de estas peculiaridades
es que el producto final del diseño va a ser siempre la vestimenta:
la prenda de vestir, como producto central, y sus complementos, que abarcan
un sector continuamente ampliado desde los inicios de la moda. La segunda
peculiar connotación del diseño de moda es su temporalidad,
considerada desde diferentes puntos de vista:
-
La prenda de vestir o el complemento
es siempre durable a un plazo definido; nunca su vida se puede considerar
inútil; nunca es susceptible de abstracción total; nunca
su vida es indefinida.
-
El calendario de trabajo para el diseñador
está inexorablemente prefijado: a cada temporada hay que responder
con nueva colección.
-
La tercera peculiaridad en el diseño
de confección textil es que su destinatario final es siempre la
población vestible, en los diversos sectores de población.
De estas características concretas
que tiene el diseño de confección textil (y de confección
en general, sin excluir la moda en piel), cabe deducir que el método
de proyectación, que en el punto anterior estudiábamos como
sistema de trabajo para el oficio de diseñar, aquí debe concretarse
y ceñirse a esta especialidad del diseño: la moda en confección.
Sin perder la referencia a aquel
esquema de proyectación, y para vincularnos a nuestro cometido específico,
establecemos un ordenamiento de nuestro trabajo que nos permita sistematizarlo
y cumplir, de la forma más eficaz, con lo que son sus peculiaridades
de temporalidad, producto y destinatario. Dentro de la proyectación
ya estudiada fundamos los parámetros de creación específicos
del diseño de moda.
Aquellos parámetros
sobre los que el diseñador de moda va a configurar su creación
son lo que llamamos elementos de diseño.
Entre estos parámetros se moverá
el diseñador para actuar sobre la materia prima, darle forma y adecuarlo
a la función; sobre ellos va a definir un modelo o prototipo de
producto de moda.
ELEMENTOS
DE DISEÑO
FORMA
& FUNCION
el mercado
la imagen de
marca
las tendencias
de moda
el archivo histórico
el estilo del
estilista
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4.1 FORMA & FUNCION
Al contemplar la sucesión
de movimientos artísticos que se han dado a lo largo de la historia,
se hace evidente la constante de alternancia entre ambos elementos: función
y forma. A partir del Modernismo, (cuando el el producto artístico,
sobre todo en muebles, comienza a ser objeto del consumo popular y no exclusivo
de la nobleza, la alta burguesía o las obras públicas) la
forma prima sobre la función; en el art decó, en cambio,
la función sobre la forma; en la Bauhaus se da el summum
de la función sobre la forma. En EL DISEÑO, que pertenece
a la última etapa del Arte y de las Artes Aplicadas, parece que
debiera buscarse un cierto equilibrio entre ambos elementos, forma y función.
Sin embargo, ¿a cuántos les interesa tal equilibrio? ¿Quién
tiene más razón para inclinar el diseño hacia un lado
u otro? -Siempre habrá moda funcional y moda formal; siempre habrá
vestimenta que exige más de un aspecto que del otro; y siempre habrá,
en la moda, ocasión para elegir libremente.
Forma y función
son los elementos fundamentales del diseño y comprenden todos los
demás. Es la constante dualidad en la creación; el primer
gran dilema que se le plantea al diseñador y el primero que debe
resolver . Ello constituye, además, una extensa materia de estudio
a lo largo de su carrera y exige de él una atenta observación
durante su vida profesional. La forma y la función en el diseño
de confección dividen el vestuario y los complementos en dos grandes
grupos: la moda útil y la ornamental. En la primera prevalece la
función por encima de todo; en la segunda, la forma es lo importante.
El análisis de formas es una asignatura fundamental en la
formación del diseñador; lo mismo en cuanto a la expresión
de estas: el dibujo.
4.2 El mercado
Este y el siguiente elemento
de diseño son limitaciones concretas de la proyectación que
se estudió antes. Referencia fundamental a la hora del diseño
de un producto de moda, comprende aspectos como rango de edades y sexo
al que va dirigido, clase socioeconómica destinataria, precio que
debe llevar el producto diseñado.
4.3 La imagen de marca
Un cometido específico
del jefe de producto en una cadena de producción es la vigilancia
y control de la imagen de marca, la línea de moda que es
propia de una empresa de confección, de una marca de prestigio o
de un estilista que es propietario de su firma comercial. El diseñador
que trabaja para una marca de moda o para una casa de modas, debe atenerse
a la línea o marca de la casa. Ello permite, por un lado, mantener
la especialidad en ese producto (por ejplo.: los trajes de novia en Pronovias)
o bien lo contrario, salir de la especialidad de ese producto e imprimirle
el sello, el estilo o la línea de un estilista en concreto (por
ejemplo.: un traje de novia de Jean Paul Gaultier).
4.4 Las tendencias de moda.
El los países subtropicales
y en todos en los que se da una climatología estacional, la moda
se agrupa en dos colecciones anuales:
primavera-verano y otoño-invierno.
Para los países tropicales las colecciones de moda se hacen con
otros puntos de referencia, más que climatológicas (porque
no hay en este sentido variación notable), de tipo social.
Los gabinetes de moda (por
ejplo.: el PERCLERS francés o el INSTITUTO DE LA MODA
español)
hacen para cada temporada una investigación sistemática y
elaboran una tesis sobre qué es lo que se va a llevar, lo que va
a estar de moda en la temporada próxima. Este compendio se hace
público para toda la industria de la moda y se llama Libro
de tendencias. Su finalidad es vender más y mejor; ofrecer
al público lo que más quiere y lo mejor posible. Su fiabilidad
se basa en resultados de las ventas de temporadas anteriores, en averiguaciones
sobre nuevas demandas del público y en las nuevas colecciones de
los grandes diseñadores mundiales.
EL LIBRO DE TENDENCIAS
contiene información:
sobre tejidos, materia prima,
estampados, coloridos;
sobre líneas y volúmenes:
largos de falda, sobre silueta en general (ajustada, estructurada, amplia,
etc);
sobre tipos de prendas con nueva
o mayor demanda: pantalones, shorts, parkas, blaziers, informales,
etc;
sobre complementos: zapatos
o botas, con tacones o planos, con plataforma o bajos; sobre bufanda o
pañuelo, paraguas o impermeable; etc.
Esta información dentro del Libro
de tendencias suele venir acompañada de figurines de prendas
tipo, de cartas de color, de fotografías de tejidos y de información
gráfica en general.
4.5 El archivo histórico
Lo que sucede en cada temporada,
con cada colección o con determinadas prendas, el diseñador
o la empresa lo tienen en cuenta en el diseño de la colección
siguiente, para hacer hincapié en lo que funcionó bien y
corregir o descartar lo que funcionó mal, tanto en general, de toda
la colección, como de una o varias prendas en particular. Los éxitos
de ventas con determinadas prendas, o ciertos elementos de ellas, llegan
a hacerlas características de la firma.
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5. La creación
de una colección
Cols. Ot-Inv 2001 (Photos
JAVA, AFP)
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Una colección es un conjunto
de prendas destinada a una temporada en concreto, creada dentro de los
parámetros de moda que han sido previamente elegidos y que tiene
una coherencia interna en cuanto a unidad formal, funcional y de estilo. |
5.1 Plan
de creación de una colección de temporada
1º Título
de la colección
Con este título se define
tanto la temporada a la que va destinada esta colección como la
firma o sello de su propietario industrial (por ejemplo, TYAMAMOTO,
OTOÑO - INVIERNO 2001). Tal definición no cierra
en ella el ciclo de diseño, puesto que se relacionará con
la colección siguiente de ese año o con la anterior. La colección
primavera
- verano no va a contradecir la de otoño - invierno. |
(Photos JAVA, AFP)
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2º Selección de tejidos
Según las tendencias para
esa temporada, por qué materia prima se opta, coloridos, lisos o
estampados, cuáles y cómo serán los coordinados. Igualmente,
selección de forros y entretelas, cuidando la compatibilidad entre
ambos materiales a la hora del mantenimiento de las prendas: que forro
y entretelas cumplan las mismas normas de conservación que los tejidos
elegidos, para que en la vida de la prenda ésta no se deforme ante
las distintas respuestas de los tejidos al lavado, calor etc. |
3º
Definición del conjunto de prendas
Elección de los modelos acorde
con los tejidos que hemos seleccionado ¿trajes?, ¿abrigos?,
¿faldas?, ¿blusas? |
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(Photos JAVA, AFP) |
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4º Diseñar la colección
Es la parte del trabajo único
y exclusivo del diseñador.
Por cada modelo, el diseñador
hace dos fichas: una artística y otra técnica.
| La
ficha
artística comprende uno o más figurines o dibujos del
modelo y, como mínimo, uno de ellos en movimiento. Los figurines
deben dar suficiente idea acerca de la prenda completa o del conjunto de
prendas que visten el figurín; idea sobre el colorido, las formas
(volúmenes, caída, estructuración, silueta) y ciertos
aspectos intangibles, como ligereza o pesadez, armonía o sorpresa,
juventud o madurez, humor o seriedad, etc. |
La ficha
técnica es el esquema técnico del modelo, con información
gráfica (dibujos) y literal (anotaciones, medidas, etc).
Debe contener,
al menos:
-
vistas de delantero
y espalda
-
costuras
(con su explicación: simples, abiertas, cargadas)
-
pespuntes
(idem: sencillos, dobles, triples, distancia del doble)
-
medidas de ancho
de las partes (solapa, puño)
-
posición
de bolsillos, adornos, etc
-
cosido hilo
al tono o contraste, qué grosor de hilo
montaje
de cremalleras, en qué sitio, vista u oculta, metálica
o al tono, etc
|
Además
debe acompañar a la ficha técnica: una muestra de tejido,
una muestra de forros o una referencia de ellos, la referencia de entretelas,
referencia de botones (y tamaño, nº de líneas, color)
y todos los insumos o mercería tienen que estar referenciados.
5º Hacer patrones y prototipos
Suelen hacerse en una talla estándar
y todos los modelos en esa talla, para poderlos probar.
6º El muestrario
De toda la colección de modelos
creados, corresponde al jefe de producto elegir aquellos modelos que integraran
el muestrario de esa colección o que saldrán a la pasarela. |
(Photos JAVA, AFP)
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(Photos JAVA, AFP) |
7º Selección de modelos
para ventas
Selección que puede consistir
en la formación de varios muestrarios, dependiendo de las características
de cada cliente. |
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6. Final
de diseño y entrada a producción
El patronista necesita encontrar
en el diseño de la prenda una definición completa de cómo
ha de ser ésta, las dimensiones que ha de tener, situación
de los cortes que lleva en delantero como en espalda, tipo de manga, cuello,
bolsillos, carteras, chavoletas, hombrera, cinturón, largo, etc;
todos las precisiones técnicas que sean necesarias para realizar
ese modelo; tales indicaciones vienen dadas por el hecho de que el patronista
necesite a su vez un mínimo de consultas al diseñador y al
resto de los participantes en la realización del modelo.
Hay líneas de confección
que han sido establecidas ya al principio de una temporada y serán
constantes para todos los modelos de esa; también puede haber costumbres
establecidas como definitivas en la marca, la línea de moda que
lleva tal casa; ello evita ser repetitivos de muchos detalles en las notas
técnicas del diseño. Pero cuanto sea aclaratorio de un modelo
de prenda o de diferenciación de otros modelos, debe llegar a la
mesa del patronista acompañando al diseño de cada modelo.
De no ser así, y aún suponiendo que esa falta de datos o
de claridad en los datos no conduzca a errores, sí al menos conllevará
retrasos en el patronaje.
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