Existen otros dos factores que nos
parecen decisivos en la conveniencia de potenciar la moda pre-mamá;
el primero de ellos es la no saturación de los mercados
Una mujer encuentra ropa en cualquier
lugar próximo a su casa, en su localidad, en su pequeña o
gran ciudad; en todas las calles comerciales tenemos tiendas tradicionales
y boutiques, grandes almacenes e incluso supermercados donde adquirir ropa
más o menos a la moda y con un amplio espectro de calidad y precio.
Se puede asegurar que en una población de más de 2.000 habitantes
la mujer puede comprar el 90% de la ropa que usa; sin embargo, a la hora
de vestirse cuando está embarazada tiene que acudir a la capital
de provincia para poder elegir entre dos o tres modelos de pre-mamá,
con los que, por añadidura, tienen que conformarse tanto la joven
mamá de 25 anos como la señora de 40; y es probable que si
no tiene la suerte de coincidir su gestación con primavera o verano,
ni siquiera encuentre ropa de abrigo para vestir su embarazo durante el
invierno,
La escasa oferta de ropa pre-mamá
que
encontramos en ciudades de menos de 100.000 habitantes se da, además,
de forma inusual; porque no está en las tiendas de ropa de vestir
sino casi siempre en aquellas tiendas de ropa interior, donde venden un
camisón, un blusón, una bata y un vestido que le puede servir
a una señora embarazada. La segunda oferta de ropa pre-mamá
proviene de los hipermercados que existen en ciudades a partir de un tamaño
medio, esta oferta consiste en un tipo de vestimenta funcional, nunca ropa
con intención estética; lo que va frontalmente en contra
de nuestra proposición de que la gestación no sea una circunstancia
excluyente en la vida de la mujer. Naturalmente, la aceptación que
tiene esta oferta de los hipermercados está basada en lo asequible
de su precio.
El siguiente punto de venta lo encontramos
en los grandes almacenes, donde, en este como en todos los artículos
que ofrecen, prevalece la filosofía de poner a la venta algo de
todo: vender algo de todo. Fuera de las tiendas especializadas, es ésta
la oferta pre-mamá más abundante. Sin embargo, dentro
de esta oferta, solamente un muy pequeño porcentaje se puede considerar
moda pre-mamá; el resto no pasa de ser ropa para embarazada. Si
bien esta oferta es más amplia, les falta a los grandes almacenes
abundar en lo que es la moda pre-mamá y sacarla del stock
genérico de los artículos de prenatal y lactancia. Si la
moda pre-mamá tuviera en esos locales la importancia suficiente
no se venderían vestidos al lado de las cunas y los cochecitos para
bebé, la introducción de la firma Mothercare en Galerías
Preciados tuvo la ventaja de ofrecer una mejor calidad y variedad en los
artículos, pero sigue faltándole diferenciar la vestimenta
pre-mamá como moda.
La firma Mothercare tiene en otros países
la modalidad de venta por catálogo, con la ventaja de llegar así
a toda la población, y no solamente a aquellas clientas que son
habituales de los grandes almacenes.
Y por último llegamos a la única
y escasa oferta de moda pre-mamá que existe en España.
Solamente dos firmas, PRENATAL y MADONNA, tienen puntos
de venta en España. En cuanto a la segunda (1989) limitada a las
ciudades de Barcelona, Madrid y Pozuelo de Alarcón.
Hay un déficit de puntos de venta
para este tipo de ropa, y más aún de este tipo de moda. Incluyendo
las tiendas especializadas, que pretenden llegar a un amplio espectro de
clientela, si bien con una relación calidad/precio un poco alta
en favor de este, sigue faltando ropa de moda que llegue a los extremos
del uso: de bajo precio, para quienes tienen menor poder adquisitivo, y
pret-a-porter
lujoso para el público exquisito y exigente.
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